Documento de la Corriente por una Comunicación Nacional, Popular y Democrática (CCNPD), dado a conocer durante el multitudinario acto que encabezó Gabriel Mariotto el martes 7 de diciembre de 2010, en el Teatro N/D Ateneo, de Buenos Aires.
La Corriente por una Comunicación Nacional, Popular y Democrática es un espacio político surgido de la experiencia movilizadora y militante que desembocó en la plena vigencia de la letra más plural de nuestra democracia: la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual
Así, el trabajo de Gabriel Mariotto sintetizó una experiencia de movilización que reconoce años de lucha y participación social, pero para cuyo armado se requirió de la firmeza y del coraje político de Cristina Fernández de Kirchner quien instruyó materializar el instrumento jurídico más democrático de nuestro Estado de Derecho.
Una norma legítima en su concepción que fue militada en cada rincón del país a través de foros, de encuentros, de marchas, derivadas de la efectiva instrucción que emanó desde la conducción del proyecto: tener la ley de medios audiovisuales más justa del mundo.
La llamada “nueva ley de medios”, la iniciativa de la compañera presidenta para distribuir con justicia el insumo básico para la prensa escrita e impresa y los proyectos y realidades como Fútbol para Todos, Televisión Satelital Terrestre, y la dotación de equipos informáticos y señales de Internet a escala pública y masiva, conforman una plataforma de acción política, social y cultural que no registra antecedente alguno en orden a la democratización efectiva de la palabra y la imagen de todas y todos quienes habitamos el territorio de la patria.
Son políticas públicas que van de la mano del crecimiento sostenido de la economía nacional, del proceso de desendeudamiento, de la Asignación Universal por Hijo, de la recuperación soberana del patrimonio de nuestros jubilados y jubiladas, de la ley de matrimonio igualitario, y de tantas otras medidas impulsadas por el gobierno para que la patria cada día sea más justa, más democrática, más libre, más inclusiva.
La Corriente nace como un espacio político original y continente de todas las propuestas comprometidas con el proyecto nacional, popular y transformador, inaugurado en 2003 por el querido compañero Néstor Kirchner y encabezado hoy por Cristina. Nuestro espacio reconoce a la comunicación popular como herramienta de organización política, y en ese sentido despliega sus acciones.
A partir de entonces, militantes de distintos campos de la comunicación y la cultura, en especial jóvenes que ven en la Corriente una gran oportunidad de participación activa, vienen desarrollando tareas políticas y organizativas en ciudades, municipios y provincias de todo el país, para poner en práctica iniciativas de comunicación popular y movilizarse en apoyo de la compañera presidenta, y hacer nuestro aporte para que, en 2011, el pueblo llene las urnas con votos que garanticen la continuidad y profundización de este proyecto transformador e inclusivo.
Así como la Corriente tiene la plena convicción de que las próximas elecciones generales expresarán el claro apoyo del pueblo al gobierno de Cristina y a la ampliación de su programa transformador, también manifiesta su compromiso para trabajar con todos los actores del campo nacional, popular y democrático para que el nuevo escenario mediático abierto con la ley se convierta en un espacio plural, contenedor de la más rica diversidad que le da forma y vida a nuestra sociedad, para que ella elabore, cree, una vez más, su gran relato colectivo; y le de paso a un nuevo modelo de país, de una Argentina que, integrada a toda nuestra América, exprese un nuevo paradigma de organización nacional: el ideario de la Generación de Bicentenario, síntesis que posibilita el siglo XXI, entre las tradiciones emancipatorias del XIX y las experiencias transformadoras del XX.
Debemos reiterar entonces que la Corriente se propone colaborar en la movilización democrática del pueblo para que en 2011 se le de continuidad al programa transformador e inclusivo que inauguró nuestro querido Néstor Kirchner en 2003 y que hoy encabeza Cristina. Que pretende hacer de la comunicación popular una herramienta de construcción política en pos de cada uno de los objetivos que se plante la conducción del movimiento nacional y popular. Que se obliga a sí misma a renovar sus esfuerzos cada día, para que la historia profunda de los argentinos y las argentinas sea contada por ellos y ellas mismas, nunca más por los oligopolios de la palabra.
¡Con la memoria de nuestros líderes populares! ¡Con las banderas de Perón, Evita y Néstor! ¡Con Cristina y el pueblo! ¡Por un país con más democracia y libertad de expresión; libre, soberano y con justicia social!
Con Cristina por una patria con libertad de expresión para todos.
Por una comunicación para la cultura nacional y popular.
Comunicación popular es cultura, democracia y justicia social.
La Corriente por una Comunicación Nacional, Popular y Democrática para las transformaciones inclusivas.
La Corriente para el pueblo y la soberanía nacional.
Comunicación popular y democrática, soberanía nacional y justicia social.
Por Cristina y con Mariotto, por una patria libre, justa y soberana.
Para que la palabra sea de todos, con Cristina y el país.
Distribuir la palabra es distribuir riquezas.
Militancia y comunicación popular para un país democrático y con inclusión social.
Buenos Aires, 7 de diciembre de 2010.-
miércoles, 8 de diciembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Dos diarios, una misma contraofensiva antipopular
El Observatorio de Periodismo y DD.HH. de la Universidad Nacional de Cuyo presentó un informe sobre las coberturas de La Nación y Clarín en torno al fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. La investigación abarcó el período que va desde el 28 de octubre al 6 de noviembre de 2010.
Por Fernando M. López
Coordinador del Observatorio de Medios de Argentina
Si la columna de Rosendo Fraga, publicada en La Nación pocas horas después de la muerte de Néstor Kirchner, indignó por su oportunismo fuera de lugar, su manipulación grosera y su machismo recalcitrante en un momento de profundo dolor, lo que siguió en las páginas de los dos principales diarios argentinos es sencillamente nefasto.
El Observatorio de Periodismo y Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) revela, mediante una investigación rigurosa, que Clarín y La Nación se lanzaron con mecanismos similares, en una especie de alianza táctica, a construir sus propias realidades sobre el fallecimiento del ex presidente para instalar la sensación de “vacío de poder”, “inestabilidad” y “quiebre” de un modelo de país por la “incapacidad” de la presidenta Cristina Fernández para seguir adelante sin su esposo.
“La sucesión Kirchner-Kirchner, que debería haberse celebrado hace tres años, se precipita ahora, bajo la forma de un duelo. Lo emocional y lo institucional se entrelazan y agregan azar a este proceso”, escribió el columnista de La Nación, Carlos Pagni, en la misma línea de Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y la propia editorial del diario, para agregar luego que “el ordenamiento que subyace al gobierno actual era provisto por el ex presidente desde Olivos” y que “es natural, entonces, que el corazón del poder esté envuelto hoy en un sentimiento de orfandad” porque “alrededor de Cristina Kirchner quedó un grupo de gestores que hace más de veinte años tienen vedado hacer política”.
Con un tono similar, Clarín habló del “rumbo incierto por la desaparición física de Néstor Kirchner”, a quien mostró como quien ejercía “el control total” del Gobierno y del Partido Justicialista. En esta dirección apuntaron las principales editorialistas del diario, como Ricardo Kirschbaum o Eduardo Van der Kooy que, parafraseando al español Felipe González, dijo que “el poder puede transferirse, pero la autoridad no”.
Ambos matutinos trataron de convalidar en el conjunto de la sociedad sus parcialidades de clase apelando a la repetición sistemática, la exageración de supuestos peligros y la caracterización reduccionista y tergiversadora del fenómeno popular que se vivió durante el velorio de Kirchner.
Los jóvenes que se movilizaron para despedir al ex mandatario fueron identificados con la violencia, mientras que los trabajadores fueron demonizados asociándolos a la “corrupción sindical” y a la figura de un Hugo Moyano con “ambición sin límites”.
“No habría que descartar que algún sector del oficialismo, tal vez el más juvenil, invite a Cristina Kirchner a asumir la herencia del militante muerto encargándole profundizar sus batallas. Esta orientación podría fantasear con que el principio dinámico y combativo que se perdió con Kirchner se puede reemplazar con la prepotencia fáctica de Hugo Moyano”, señaló Pagni.
Vale como ejemplo otro artículo destacado por el Observatorio, en este caso de Clarín: “En cuanto al rol de los jóvenes kirchneristas de aquí en más, y en particular de esos jóvenes militantes movilizados que hicieron oír sus gritos de guerra en las exequias, viene asomando una sospecha, que agita las aguas ya suficientemente encrespadas de la política argentina: la de un ‘kirchnerismo recargado’, que tome mayor distancia del peronismo tradicional, refuerce lazos con los ‘movimientos sociales’ y ‘gire a la izquierda’. Cristina parece abonar esta hipótesis, y no sólo con sus palabras, sino con la selección de un círculo íntimo que es bastante más estrecho que el de su marido. Ello confirmaría la opinión de que Néstor era el pragmático y moderado de la pareja, y su ausencia sería por tanto ocasión para que sus iniciativas hacia los medios independientes, la justicia, los intereses empresarios o las relaciones exteriores se ‘profundicen’”.
Cabe subrayar, además, que el trabajo de la UNCuyo llama la atención sobre un comportamiento que parece haberse generalizado en la prensa hegemónica, según se desprende de anteriores estudios del Observatorio de Medios de la Argentina: un marcado uso de fuentes anónimas e incontrastables, del tipo “una alta fuente de la Casa Rosada”, “un hombre que tiene llegada al círculo íntimo de los Kirchner”, entre otras, orientadas a reforzar las posiciones encubiertas de los medios analizados.
Las conclusiones del Observatorio de Periodismo y Derechos Humanos sirven, en definitiva, para poner en alerta a los sectores populares, ya que indican nada menos que el inicio de una contraofensiva de las corporaciones mediáticas hegemónicas para reorganizar sus aparatos de sentidos en torno a una nueva acción desestabilizadora de cara a las elecciones de 2011.
Descargar informe completo
sábado, 13 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
Una nueva iniciativa en comunicación popular por parte del Estado argentino
Las voces de la comunidad escolar, la agencia ANDENES: http://www.andenes.gob.ar/web/
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